La investigación por el femicidio de Nancy Godoy en Corrientes sumó un hallazgo que podría aportar pistas para esclarecer las circunstancias de su muerte: encontraron su celular entre sus pertenencias.
El dispositivo podría ser clave para reconstruir sus últimos movimientos y determinar qué ocurrió antes de su desaparición. Los investigadores buscarán establecer si contiene información relevante para avanzar en la causa.
La última comunicación conocida de la docente rural fue el 7 de octubre, cuando le envió un audio a su nuera, Alejandra, para contarle las dificultades que enfrentaba por la falta de agua y las condiciones de la escuela. Ocho días después, el 15 de octubre, sus hijos denunciaron su desaparición.
La investigación comenzó a concentrarse en personas vinculadas con la estancia El Curupí, especialmente en quienes tenían contacto frecuente con la docente y conocían sus desplazamientos.
Ireneo Zarza, capataz de la estancia, está acusado como coautor de femicidio y fue señalado como uno de los principales sospechosos.
Durante los allanamientos, los investigadores encontraron ropa quemada en una construcción rural que utilizaba Zarza, ubicada a unos 150 metros de la escuela. Los elementos fueron secuestrados para realizar pericias.
También están imputados por femicidio Felipe Dionisio Sandoval y Nahuel Rojas, ambos vinculados con el establecimiento rural.
La cuarta acusada por el asesinato es Rosa Leguizamón, imputada por homicidio simple. La mujer era una baqueana que ayudaba a trasladar a Godoy a caballo desde el casco de la estancia hasta la escuela. Además, le ofrecía alojamiento en una casa cercana.
Durante un allanamiento en una propiedad vinculada con Leguizamón y Rojas, los efectivos encontraron una campera negra y dos alpargatas que podrían pertenecer a la docente.
El quinto detenido es Ernesto Ezequiel Bordón, acusado de falso testimonio después de haber brindado declaraciones contradictorias sobre la desaparición.
