Agustín Randazzo, el argentino de 51 años que permanecía desaparecido tras el choque de trenes ocurrido en España, fue encontrado sin vida. El hombre viajaba en una de las formaciones involucradas en el accidente ferroviario registrado en Toledo, que dejó decenas de víctimas fatales.
Randazzo era oriundo de la Ciudad de Buenos Aires, pero residía en España desde 2002. Vivía en Madrid y trabajaba en una empresa de comunicaciones, en el área de gestión comercial. El viaje que realizaba entre la capital española y Toledo formaba parte de su rutina laboral.
Al momento del siniestro, se encontraba en el vagón número 8 de uno de los trenes AVE involucrados en la colisión.
Durante varias horas, su pareja, Sergi, y su hermano, Jorge, no tuvieron información oficial sobre su paradero. Ante la falta de respuestas a los llamados, su hermano se presentó en dependencias policiales de Madrid para denunciar su desaparición y aportar muestras de ADN que permitieran avanzar con las tareas de identificación.
Luego de completar los trámites, Jorge se trasladó hasta Toledo y recorrió distintos centros hospitalarios de la zona para intentar localizarlo entre las personas heridas que habían sido trasladadas tras el accidente.
La confirmación del hallazgo de Randazzo se suma al fallecimiento de Ana Martina Conte Grand, una joven sanjuanina de 32 años que también perdió la vida en la tragedia ferroviaria.
De esta manera, se confirmó la muerte de dos ciudadanos argentinos como consecuencia del choque, mientras continúan las tareas de identificación y asistencia a las víctimas del accidente que conmocionó a España.
