El Gobierno espera que Donald Trump sufra un revés en las elecciones legislativas de Estados Unidos del próximo martes 3 de noviembre y se prepara para una posible reacción negativa de los mercados financieros.
En la Casa Rosada consideran que una derrota republicana podría provocar una suba transitoria del riesgo país argentino, pero descartan que el resultado modifique el respaldo político y económico que la administración estadounidense mantiene hacia Javier Milei.
La evaluación predominante en el Ejecutivo es que el Partido Demócrata recuperará el control de la Cámara de Representantes, mientras que los republicanos podrían conservar su mayoría en el Senado. Sin embargo, no existe una posición uniforme dentro del oficialismo: algunos funcionarios creen que Trump todavía puede mejorar su desempeño electoral y evitar una derrota de mayor magnitud.
En Balcarce 50 explican que su pronóstico se apoya en la tendencia histórica de las elecciones de medio término estadounidenses, en las que el partido del presidente suele perder representación legislativa. El Gobierno contempla que un resultado adverso para Trump genere algunos días de volatilidad financiera.
En sectores del Ejecutivo no descartan un aumento del riesgo país y nuevas presiones sobre los activos argentinos como consecuencia de un shock externo, aunque confían en que los mercados terminarán estabilizándose.
La principal apuesta de la administración Milei es que la relación bilateral trascienda la composición del Congreso estadounidense. En el oficialismo consideran que la Argentina ya ocupa un lugar estratégico en la política del Departamento de Estado para América Latina y que esa condición permitirá sostener los compromisos de cooperación diplomática, comercial y financiera independientemente del resultado del martes.
Por el momento, la Casa Rosada no prevé enviar una delegación del Gabinete a Estados Unidos específicamente para acompañar las elecciones. La agenda presidencial estará concentrada en la XXX Cumbre Iberoamericana, que se realizará en Madrid el 4 y 5 de noviembre.
Según la planificación que manejan en Nación, Milei viajará acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno, aunque la composición final de la comitiva todavía puede modificarse.
La ausencia de una delegación gubernamental especialmente organizada para los comicios no significa que no haya dirigentes argentinos en Washington. Legisladores libertarios, representantes de otros bloques y funcionarios nacionales recibieron invitaciones de organizaciones vinculadas con el intercambio institucional entre ambos países para seguir el proceso electoral. Esas participaciones deben distinguirse de una misión política oficial encabezada por la Presidencia.
Fuente: TN
