La Policía Nacional y la Policía Municipal de Madrid desalojaron durante la madrugada de este martes el campamento en reclamo por el derecho a la vivienda instalada en la Puerta del Sol. El procedimiento se desarrolló sin incidentes de gravedad, aunque dos personas fueron detenidas por resistencia a la autoridad.
La Delegación del Gobierno en Madrid justificó la intervención al señalar que los organizadores habían comunicado que daban por terminada la protesta y que existían “hechos presuntamente delictivos e incidentes”.
En un comunicado, el organismo sostuvo que el desalojo se realizó de manera gradual y sin violencia. Además, explicó que el objetivo fue “garantizar el ejercicio pacífico de los derechos fundamentales, proteger a las personas y los bienes y recuperar el uso ordinario de la Puerta del Sol”.
Alrededor de 300 personas dormían en el campamento cuando se llevó adelante el operativo. Parte de los organizadores ya había anunciado el desmantelamiento progresivo de la instalación para preparar la huelga general del próximo 11 de noviembre, convocada por los principales sindicatos en reclamo de viviendas y salarios que permitan afrontar su costo.
En el operativo participaron 400 agentes. Una vez que las personas que todavía permanecían en las tiendas de campaña abandonaron el lugar, los equipos de limpieza del Ayuntamiento de Madrid comenzaron a retirar los elementos que habían quedado en la plaza.
Minutos antes de las 9, los restos se concentraban en una pequeña franja frente a la Real Casa de Correos. En la zona trabajaban varios operarios con dos excavadoras y tres camiones utilizados para cargar los materiales.
