Donald Trump intentó despegarse este martes de la derrota del Partido Republicano en las elecciones legislativas de Estados Unidos, en las que los demócratas consiguieron el control del Congreso. El presidente aseguró que su fuerza política habría ganado si él hubiera sido candidato y, más tarde, responsabilizó al gobernador de Texas, Greg Abbott, por el resultado adverso en ese estado.
“No estaba en la boleta y si lo hubiera estado, ¡habríamos ganado en un alud total! Gracias por su atención a este asunto”, escribió el mandatario en su red social Truth Social, mientras avanzaba el recuento de votos.
La declaración marcó un contraste con su estrategia durante la campaña electoral. Trump había presentado los comicios de medio término como una suerte de plebiscito sobre su gestión y les había pedido a los estadounidenses que votaran como si su nombre figurara en las boletas.
El presidente participó activamente de la campaña, con una veintena de actos electorales durante el último mes. Sin embargo, los republicanos sufrieron una derrota que les hizo perder el control de ambas cámaras del Congreso.
Después de conocerse los resultados en Texas, Trump dirigió sus críticas contra el gobernador republicano Greg Abbott, quien perdió su intento de reelección frente a la demócrata Gina Hinojosa.
El presidente acusó a Abbott de haberse convertido en un “republicano solo de nombre” durante los últimos seis meses y cuestionó su estrategia política.
Según escribió en Truth Social, el gobernador había regresado a su “fórmula original” y “eso no fue muy bueno”.
La victoria de Hinojosa marcó un cambio político en Texas, un estado que durante décadas estuvo bajo el predominio republicano. La dirigente demócrata se convirtió en la primera mujer latina elegida gobernadora de ese estado y será la tercera mujer en ocupar el cargo.
