La intervención de Ueno Bank en Paraguay desató preocupación en el fútbol sudamericano, ya que la Conmebol tenía depositados cerca de u$s 14 millones en la entidad financiera. La noticia se conoció luego de que el Banco Central del Paraguay dispusiera el cierre del banco por problemas de solvencia, dejando a millones de clientes sin acceso a sus cuentas.
Según medios paraguayos, la Confederación Sudamericana de Fútbol tenía invertidos 85.470 millones de guaraníes (unos 14,3 millones de dólares) en certificados de depósito de ahorro (CDA), lo que la ubicó entre los principales depositantes de Ueno Bank. El episodio generó dudas sobre el impacto que podría tener la crisis bancaria en las finanzas de la organización, justo en la previa de las definiciones continentales.
Sin embargo, desde la Conmebol llevaron tranquilidad y aseguraron que la inversión no compromete el funcionamiento de la entidad ni la realización de las finales de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana. Explicaron que el monto representa apenas el 2,5% de sus ingresos y que no afecta el flujo de fondos necesario para cumplir con los compromisos deportivos.
La crisis financiera en Paraguay también tuvo repercusiones políticas, con el avance de un juicio político y la renuncia del presidente Gustavo Peña, respaldada por el exmandatario Horacio Cartés. Mientras tanto, la Conmebol descartó cualquier riesgo para el pago de premios a los equipos y ratificó la normalidad en la organización de los torneos.
A partir de esta temporada, el ganador de la Libertadores se llevará 25 millones de dólares (uno más que en 2025), mientras que el campeón de la Sudamericana pasará de cobrar 6,5 a 10 millones de dólares.
Palmeiras y Estudiantes jugarán la final de la Copa Libertadores el próximo 28 de noviembre a las 17 en Montevideo, en tanto que una semana antes, el 21 de noviembre, Boca se medirá ante Atlético Mineiro en Barranquilla en busca del título de la Sudamericana.
