Vestida con su ambo de pantalón azul y remera blanca y sentada en una silla, la enfermera afroamericana Sandra Lindsay recibió la primera dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech, que le fue aplicada en el hombro izquierdo por una doctora vestida con guardapolvo blanco.
“Me siento esperanzada, aliviada. Siento que la cura está llegando. Espero que esto marque el comienzo del fin de un momento muy doloroso para nuestro país”, dijo Lindsay luego de ser inyectada durante una transmisión en vivo organizada por el Gobierno estatal de Nueva York en el Hospital Judío de Long Island.
“Quiero inculcar confianza pública en esta vacuna, que es segura. Estamos en una pandemia, así que todos nosotros necesitamos hacer nuestra parte para ponerle fin, y para no rendirnos tan pronto. Hay luz al final del túnel, pero aún es necesario seguir usando máscara y mantener la distancia social”, agregó.
“La primera vacuna fue administrada. ¡Felicitaciones Estados Unidos! Felicidades a todo el MUNDO!”, escribió en Twitter el presidente Donald Trump.
Los lotes de la vacuna de Pfizer/BioNTech salieron ayer de una planta de la empresa en Michigan hacia estados de todo el país.
