A pocas horas del intento de asesinato que sufrió en la puerta de su casa ayer, minutos después de las 21 horas, Cristina Kirchner está “impactada y conmocionada”. Así lo afirmó el senador Oscar Parrilli, uno de los dirigentes más cercanos a la vicepresidenta, en declaraciones radiales.
En esta línea, calificó de “algo muy grave y conmocionante” la agresión y que “fue Dios el que evitó” un desenlace fatal. “Ayer, Máximo (Kirchner) decía que están buscando algún muerto, nunca imaginamos que podría ser de este nivel, un intento de magnicidio”, agregó en radio Nacional Rock.
“Tiene que haber un replanteo de toda la manera en la que ella se contactaba con la gente, a ella le hacía muy feliz. Esto pone un interrogante de cómo tiene que seguir. Tiene que haber cambios, desde ya va a tener que traer consecuencias para el futuro y un cambio en muchas de las conductas y maneras en las cuales ella se movía”, planteó Parrilli.
En relación a la investigación al ataque, la jueza federal María Eugenia Capuchetti estuvo esta mañana en Juncal y Uruguay, la esquina del barrio de Recoleta donde anoche intentaron asesinar a Cristina Kirchner. Estuvo acompañada por los fiscales Carlos Rívolo y Eduardo Taiano. Los tres funcionarios judiciales están a cargo del expediente que se abrió para investigar los hechos.
