Según el medio francés RMC Sports, la aceptación de Joshua fue el viernes pasado pero recién se dio a conocer hoy a causa del duelo por el fallecimiento de la reina Isabel II.
La pelea sorprende porque se aguardaba que Fury saliese de su “retiro”, había anunciado varias veces que dejaba la actividad, para enfrentar al ucraniano Oleksandr Usyk, campeón de la FIB y OMB en un combate de unificación total de los pesados.
El combate ofrece un reparto 60-40 a favor de Fury y una revancha 50-50 si gana Joshua.
Solo la elección de la emisora que televisará el combate es un obstáculo, pero las dos partes ya han dicho que están abiertas a un pago por visión conjunto entre las dos entidades a las que están vinculados, BT para Fury y DAZN para Joshua.
