“Es una enfermedad mortal y debemos controlarla, lo cual es más difícil con esta nueva variante”, afirmó Hancock en una entrevista con la cadena británica Sky News citada por la agencia de noticias Europa Press.
Hancock recordó que los casos se “dispararon” en los últimos días y advirtió que el país se enfrenta a “un momento muy difícil de controlar hasta que llegue el desembarco de la vacuna”.
Asimismo, especificó que hasta las 20 horas de ayer habían sido vacunadas 350.000 personas. “Vamos a salir adelante pero nos esperan meses difíciles”, agregó.
“Todo el mundo, en particular quienes viven en regiones designadas Nivel 4 deben comportarse como si tuvieran el virus. Esa es la única forma de poder recuperar el control”, agregó.
Tras la aparición de una nueva cepa de coronavirus que se está extendiendo de forma acelerada en Londres y el sureste de Inglaterra, estas regiones pasaron hoy del nivel 3 al 4, el más estricto de todos, anunció ayer el primer ministro británico, Boris Johnson.
El llamado Nivel 4 significa el cierre efectivo de las zonas afectadas, incluidas las instalaciones de ocio y servicios no esenciales.
Aunque en principio la duración inicial estipulada es de dos semanas, estas restricciones se revisarán el próximo 30 de diciembre, día en que el Gobierno se pronunciará sobre una posible extensión para salvar, en la medida de lo posible, la última semana navideña.
