Juan Pablo Luque apuesta desde hace unos meses al perfil bajo, moderado, cauteloso y esquivando cualquier confrontación interna dentro del peronismo chubutense.
Desde hace un tiempo cuenta con el guiño del presidente de la Nación, Alberto Fernández y también del kirchnerismo. A modo de ejemplo, Máximo Kirchner y el ministro Eduardo “Wado” de Pedro al único lugar que aterrizaron dentro de Chubut fue Comodoro Rivadavia.
Sumado al apoyo desde Buenos Aires, Luque administra un municipio ordenado financieramente, ha podido recuperar un parte importante de la destrucción que ocasionó el temporal de 2017 y lo único que le quita el sueño momentáneamente es el caos que se genera en la ciudad cuando se producen lluvias por encima de la media.
En este marco, sin afirmar si va a ser candidato o no a la gobernación de Chubut en 2023, el jefe municipal del bastión petrolero aseguró que “estoy trabajando en un proyecto productivo que hasta que no esté listo no tiene sentido decir si vamos a jugar o no, pero si estamos evaluándolo”.
En un sí, pero todavía no. Sobre las candidaturas de otros dirigentes del peronismo, Luque no fue al choque, por el contrario, dijo que “le parece muy bien”.
“Me parece muy bien que Ricardo Sastre quiera ser gobernador porque es una persona que fue dos veces intendente de Puerto Madryn y es el actual vicegobernador de Chubut”, graficó Luque, y agregó que “es importante que aquellos que tienen ambiciones las puedan decir”.
Por último, aclaró que “yo no estoy dispuesto a sumarme a ninguna Lista. Estoy dispuesto a trabajar en un proyecto provincial”.
