Truss anunció su renuncia al rey Carlos III. Dijo que se quedará en el cargo hasta la elección de su sucesor. Y que no habrá elecciones anticipadas.
Frente a este escenario de la renuncia hay dos opciones: o los conservadores consiguen “un candidato común”, que puede ser el ex Chancellor Rishi Sunak o el secretario de defensa Ben Wallace o hay elecciones generales. Este último escenario parece descartado.
De haber elecciones, créase o no, podría ser Boris Johnson el candidato conservador porque los Tories no tienen otro para enfrentar una campaña que el laborismo puede ganar ampliamente, como Tony Blair en 1997. Boris es muy popular en las bases militantes, que no fueron los que votaron a Liz Truss en la campaña por el liderazgo, y el 66 por ciento de ellos quieren que Truss se vaya ya.
La crisis se tornó insostenible este jueves luego de que catorce diputados pidieran este jueves que la primera ministra se vaya inmediatamente tras las caóticas y vergonzantes escenas en la cámara de los Comunes, cuando los Whips (líderes del bloque) forzaban físicamente y a los empujones a los legisladores conservadores a votar a favor de la ley Fracking.
“Un caos absoluto, total, abyecto”, como describió el periodista británico Tom Bradby en la apertura del noticiero más importante del reino.
