Tras imponerse en el balotaje presidencial de Brasil frente a Jair Bolsonaro, Lula Da Silva dio su primer discurso como flamante presidente electo y consideró que “es necesario reconstruir el alma de este país”, al tiempo que agradeció “al pueblo que votó y fue a las urnas”.
Desde el búnker del Partido de los Trabajadores (PT) en San Pablo, Lula habló ante sus partidarios y afirmó: “Llegamos a una de las elecciones más importantes de nuestra historia, que puso frente a frente a dos proyectos opuestos de país que hoy tiene un único y gran ganador: el pueblo brasileño”.
“Esta no es una victoria mía, ni del PT ni de los partidos que me apoyaron, sino de un partido democrático que se formó arriba de los intereses personales y las ideologías para que la democracia saliera ganadora”, consideró.
“País dividido”
En otro pasaje de su alocución, el exmandatario brasileño dijo que “está claro que el pueblo desea más y no menos democracia, que desea más y no menos inclusión social y oportunidades para todos, que desea más y no menos respeto y entendimiento entre brasileños”.
“El pueblo brasileño mostró hoy que desea más que ejercer el derecho sagrado de elegir a quién va a gobernar, el pueblo brasileño quiere comer bien, vivir bien”, amplió.
Respecto a la situación actual de Brasil, consideró: “A nadie le interesa vivir en un país dividido, en permanente estado de guerra. Este pueblo está cansado de temer ser destruído.es necesario reconstruir este país en todas sus dimensiones: la política, la economía, la gestión pública y, sobre todo, el cuidado con los más necesitados. Es necesario reconstruir el alma de este país, recuperar la generosidad, el respeto a las diferencias y el amor al prójimo”.
