Consultado sobre si hay algo que le moleste de ser quién es, Messi no vaciló: “Soy un privilegiado con todo lo que me tocó vivir. A veces me gustaría ser anónimo y poder disfrutar de ir a un mercadillo, de ir al cine o a un restaurante con mis hijos”.
La sinceridad del rosarino en este aspecto no sorprende, porque las imágenes de lo que padece una figura como la suya en la vía pública demuestran la poca privacidad y tranquilidad de la que gozan este tipo de estrellas. “Siempre soy un agradecido porque el cariño que recibo en todo el mundo es espectacular pero hay momentos, sobre todo cuando estoy con mis hijos, que me gustaría pasar desapercibido”.
Messi está casado con Antonela Roccuzzo y juntos tienen tres hijos, Thiago, Mateo y Ciro. En 2019, en una extensa entrevista con RAC 1 , el rosarino de 32 años ya había tenido una declaración similar en cuanto a la dimensión que toma no sólo su vida, sino también la de su familia. En ese diálogo fue consultado por su hijo Mateo, el más travieso de los tres, cuyas locuras se volvían virales en las redes y muchas veces su nombre era tendencia en varios países: “Lo sé. Lo estamos cortando un poco porque se nos está yendo de las manos”.
Desde aquella declaración, los posteos sobre el pequeño de cinco años han disminuido notoriamente, lo que demuestra que a Lio realmente le preocupa la privacidad de su círculo más íntimo.
