El Gobierno cerró el año con la aprobación de una de las promesas de campaña: Impulsó el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) y logró los votos necesarios para saldar una deuda histórica con millones de mujeres en todo el país.
La Ley de IVE se aprobó con 38 votos afirmativos, 29 negativos y una abstención, un marcador mucho más holgado de lo que se esperaba al inicio del debate, en donde un grupo de senadores indecisos y otros que nunca se habían expresado en torno al tema, acompañaron la iniciativa que presentó el Ejecutivo.
Así, la Cámara tradicionalmente más conservadora del Congreso, que frenó hace dos años la misma iniciativa por 38 votos contra 31, logró esta vez darle luz verde a una ley que prioriza el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo por sobre las objeciones basadas en los preceptos constitucionales de defensa de la vida desde la concepción.
El suspenso sobre el resultado se mantuvo en el Senado hasta el último minuto y la opción por el “sí” al aborto se definió finalmente con el anuncio del oficialismo de que se vetaría parcialmente un artículo cuya interpretación sobre la alternativa del aborto después de la semana 14 de gestación era muy amplio.
Los votos clave para el proyecto (ya que había hermetismo) lo aportaron los senadores del Juntos Somos Río Negro, Alberto Weretilneck, y los del Frente de Todos Eduardo Kueider y Sergio Leavy, así como el de la neuquina opositora Lucila Crexell.
Tras la sanción de la norma sobre el aborto, el Senado aprobó por unanimidad el proyecto de Ley Nacional de Atención y Cuidado Integral de la Salud durante el Embarazo y la Primera Infancia, conocido también como el Plan de los 1.000 días.
INTERRUPCIÓN GARANTIZADA Y GRATUTITA
Con la sanción del Senado, las mujeres podrán interrumpir el embarazo sin temor de ir a prisión hasta la semana 14 y el sistema de salud público deberá garantizar la cobertura de la intervención de manera gratuita.
La sesión fue seguida minuto a minuto por varios funcionarios de primera línea del Gabinete Nacional, entre ellos los ministros de Salud, Ginés González García y de Mujeres y Diversidades, Elizabeth Gómez Alcorta; la secretaria de Salud, Carla Vizzotti; y la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra.
