La petrolera YPF proyecta superar este año en un 30% el nivel de fracturas alcanzado en 2022, un avance de productividad apoyado en la innovación tecnológica que la compañía está alcanzando a partir de la programación de las tareas que diseña desde el centro de operaciones de sus áreas no convencionales que posee en la capital de Neuquén.
Así logró que un equipo de fractura alcance una reducción de tiempo del 25%, con un 20% de incremento de la potencia, lo que permite encarar la estimulación simultánea de dos pozos en 3 horas cuando de manera individual ese trabajo lleva al menos 2 horas.
El Centro de Operaciones de YPF instalado en la ciudad de Neuquén, a 100 kilómetros de sus principales áreas productivas, entre las muchas funciones de monitoreo se encarga de las tareas de perforación y fractura mediante un sistema de geonavegación que permite guiar metro a metro el avance del trépano en la roca.
De esta manera, la perforación vertical que tiene en promedio unos de 3.000 metros permite alcanzar las zonas mas productivas de la formación, pero a su vez en el desarrollo horizontal con ramas de casi 5 kilómetros se debe guiar el pozo en una angosta franja de 10 metros que es la que dará mejores rendimientos.
Esta precisión sólo se puede alcanzar con los recursos tecnológicos y los miles de datos que se procesan por segundo en el Centro de Operaciones donde las herramientas de inteligencia artificial permiten ganar en eficiencia y competitividad en sus pozos con mayor productividad y menores recursos.
