La eliminación de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias terminó de “condenar” al peronismo trelewense, la ciudad que abrió el cronograma electoral en Chubut y que dejó un fuerte mensaje para el PJ, el kirchnerismo, el Massimo, el camporismo y todas las vertientes del peronismo.
Tachar la posibilidad de que los candidatos del peronismo como Emanuel Coliñir (Frente de Todos), Gustavo Mac Karthy (PLICh) y Leila Lloyd Jones (Somos Trelew), diriman sus candidaturas en internas, generó un efecto “desparrame” de los votos del peronismo, dejando en bandeja la elección al radical Gerardo Merino que fue por Juntos por el Cambio.
Coliñir cosechó 9.065 votos; Mac Karthy 8.615; y Lloyd Jones 8.421, sumando en total 26.101 voluntades. Mientras que Merino de Juntos por el Cambio, logró 18.316 votos.
Está claro que la transmisibilidad de los votos no es lineal, principalmente si no hay un conductor, líder u ordenador dentro del peronismo (como lo fue Mario Das Neves en su momento), pero no es menos cierto que, con internas, el peronismo hubiese tenido muchas más chances de pelearle de igual a igual la elección a Merino.
Sin internas, el peronismo dividió gran parte de su caudal de votos entre tres candidatos y casi en partes iguales. Entre Coliñir y Lloyd Jones solo hubo una diferencia de poco más de 600 votos.
Mac Karthy fue uno de los primeros en cuestionar enfáticamente la eliminación de las PASO y cargó contra Juan Pablo Luque y Ricardo Sastre, y en menor medida contra Adrián Maderna, por ser los impulsores de esta idea electoral.
En lo que no hay dudas, es que la eliminación de las PASO terminó de sepultar al peronismo, que ya venía arrastrando cierto desencanto con la sociedad por los magros resultados de la gestión de Alberto Fernández.
