“No queremos más pueblos que se hundan en la desidia y el desarraigo. Aquí recorrimos casi la mitad de la provincia con la idea de poder ir conociendo con cercanía los problemas más complejos de estos lugares, donde el Estado debe tener un plan para evitar que sigan despoblándose”, agregó.
En este sentido, Luque afirmó que “son lugares con oportunidades de desarrollo que son esperanzadoras para el futuro. Hay proyectos productivos existentes en la meseta que hoy son exitosos y lo hicieron prácticamente en soledad, imagínense si tuviesen el apoyo del Estado”.
“Estoy convencido que si el Estado arma un plan convocando a los sectores que tienen ganas de producir, la capacidad productiva de esta región es muy buena. Vimos proyectos vitivinícolas, proyectos ganaderos para imitar, mucho potencial con gente a la que le puede ir mejor“, expresó en referencia a un posible futuro como gobernador.
Sin embargo, reconoció que existen problemáticas importantes para atender. “Hay necesidades sencillas de resolver y otras más complejas. En una materia tan básica como la salud, falta lo más importante que son médicos que quieran venir a instalarse en el interior de la provincia. La gente que vive en estos poblados está haciendo patria y aquí es donde, desde el Estado, más esfuerzo se tiene que hacer para solucionarle inconvenientes”.
“El tema del desarraigo también es algo importante para trabajar. En algunos pueblos los chicos tienen la posibilidad de terminar el colegio secundario y en otros no, pero además hay cero oportunidad de desarrollo terciario o universitario. Se entiende que la demanda es baja, pero hay que encontrar la manera de guiar y apoyar a los chicos y, aquellos que se van para ser profesionales, que puedan volver a sus pueblos para aportar ese conocimiento. Para que eso ocurra, las oportunidades laborales deben ser atractivas y es un proyecto que tenemos que trabajar”, enfatizó.
Para finalizar, consideró que “si alguien quiere gobernar esta provincia, como en mi caso, hay que mirarla con esa sensibilidad, entender esa fragilidad que existe en muchos lugares de Chubut y que el Estado debe atender”.
