El senador Ignacio “Nacho” Torres ya venía siendo una potencial amenaza antes de las elecciones en Trelew. Las encuestas lo ubicaban primero por encima de Luque y Sastre y en 2021 le ganó cómodamente a Carlos Linares en la disputa por la Cámara Alta.
En esa misma elección, Ana Clara Romero, que iba como candidata a diputada nacional, sacó más votos en Comodoro Rivadavia que la representante que llevó el peronismo que fue Eugenia Alianiello de Puerto Madryn.
Todo esto y el revés electoral del peronismo en Trelew hace dos semanas atrás, encendió las alarmas y elevó al nivel máximo el temor de una derrota a nivel provincial, pero también en los principales municipios del peronismo que están en pie como Comodoro Rivadavia y Puerto Madryn.
Trelew funcionó como el trompazo en la cara previo a un nocaut. El peronismo reaccionó a tiempo, o por lo menos sus dos principales dirigentes: Luque y Sastre.
La guerra de egos entre Luque y Sastre, Comodoro y Puerto Madryn, tuvieron su desenlace en una cumbre en la ciudad petrolera, en la que también participó el actual gobernador Mariano Arcioni.
Desde hace semanas se venía hablando de que Sastre no iría por la gobernación. Hasta trascendió de que el actual vicegobernador podría encabezar la lista de diputados, algo a lo que dieron mayor veracidad desde Comodoro que desde la zona del Valle, en donde nadie creía que el dos veces intendente de la ciudad del Golfo podría bajarse a una banca en la Legislatura provincial.
Lo cierto, es que Luque venía recorriendo la provincia con mayor asiduidad a pesar de estar al frente de una gestión municipal, sumado a que las encuestas lo posicionaban mejor que Sastre. Esto y algunos otros factores, terminando inclinando la balanza y resolviendo un problema coyuntural que consumía cada vez más tiempo dentro del peronismo.
VALIDAR SUS CANDIDATURAS
Ni bien se conoció que Luque sería el candidato a gobernador y Sastre completaría la fórmula como vicegobernador, aparecieron algunas voces del Justicialismo residual como José Arrechea que no esperó ni 24 horas y salió a romper lo que representó un gran gesto de unidad entre los dos principales dirigentes del peronismo de Chubut.
Arrechea, dijo a grandes rasgos que “las candidaturas de Luque y Sastre tienen gran oposición” del peronismo “en gran parte de la Provincia”.
Siempre habrá dirigentes, militantes, organizaciones sociales y referentes que no estarán de acuerdo con una candidatura. No pasa solo en el peronismo, sino que es transversal a todos los partidos políticos.
Pero, por ejemplo, en las dos principales ciudades de Chubut, política y económicamente como lo son Comodoro y Puerto Madryn, la mayor porción del peronismo respalda sus candidaturas.
Las pruebas son categóricas: Luque es intendente de la ciudad petrolera y ganó la última elección en forma contundente. Su gestión no atravesó mayores dificultades con la salvedad de una nueva inundación y del último capítulo de la toma de tierras.
Sastre, ganó tres elecciones: La intendencia en el periodo 2011-2015 y 2015-2019 y la gobernación acompañando a Arcioni como vice en 2019.
El otro municipio grande que gobernaba el peronismo era Trelew. Lo perdió hace dos semanas atrás contra el radical Gerardo Merino que fue por el ala del PRO.
Podrá haber resistencia, pero es indudable que Luque y Sastre son las figuras más representativas del peronismo. Tienen aparato político, tienen gestiones y provienen de las dos ciudades más pujantes de Chubut.
Ahora será el turno de validar sus candidaturas. De reunirse con todos los sectores del peronismo, de convencer, de exhibir un plan, un armado y un proyecto que involucre a todo o gran parte del Justicialismo de Chubut.
También será medular involucrar a los sindicatos. En esta elección, el peronismo necesitará tener todos los planteas alineados, no para ganar, sino para disputarle de igual a igual la elección a Nacho Torres y su maquinaria electoral que no para de cosechar triunfos.
