El partido se disputará en en el estadio Puskas Arena, en Budapest, a partir de las 16 (hora de Argentina), será arbitrado por el inglés Anthony Taylor y televisado por ESPN y la plataforma Star +.
En caso de empate a los 90 minutos se jugarán 30 suplementarios y si la igualdad se mantuviera se recurrirá a la definición con remates desde el punto penal para definir al nuevo campeón, que sumará una estrella y se clasificará para la Liga de Campeones de la próxima temporada.
El segundo torneo en importancia de Europa a nivel de clubes consagrará en Budapest a un nuevo campeón que sucederá al Eintracht Frankfurt alemán, que se coronó el año pasado.
En Sevilla será titular el argentino Lucas Ocampos y entre los suplentes estarán sus compatriotas Gonzalo Montiel, Erik Lamela y Alejandro “Papu” Gómez, mientras que el neuquino Marcos Acuña se perderá la final por estar suspendido por acumulación de amonestaciones.
En la Roma está en duda Dybala a causa de una lesión en el tobillo, aunque por tratarse de una final y de que es uno de los jugadores preferidos del entrenador del equipo, el portugués José Mourinho, es probable que ocupe un lugar entre los suplentes.
Sevilla y Roma no tienen una buena temporada y atraviesan un pobre desempeño en la liga local.
Sevilla pretende seguir con el idilio que mantiene con esta competición, que ya la ganó en seis ocasiones, dos de ellas (2006 y 2007) como Copa de la UEFA y cuatro (2014, 2015, 2016 y 2020) siendo al Liga de Europa que comenzó como tal en 2009.
El equipo sevillano tenía como entrenador al argentino Jorge Sampaoli pero tras su despido la llegada de José Luis Mendilibar revitalizó al equipo cuando está cerca del descenso, con solo dos derrotas en los 15 partidos.
Roma perdió la final de la Copa UEFA en 1991 ante Inter de Milan y cayó en la final de la Copa de Campeones (hoy Champions) de 1983 ante Liverpool de Inglaterra, rompiendo el maleficio al año pasado al ganar, bajó la conducción del portugués José Mourinho, la Liga de Conferencias al vencer en la final al Feyenoord de Países Bajos.
Una victoria en Budapest podría colocar a la Roma en el mapa del fútbol europeo y permitiría a Mourinho, además, ser el primer entrenador en ganar esta competición con tres equipos diferentes, después de hacerlo con el Porto de Portugal (2003) y el Manchester United inglés (2017).
