Sin dudas, estas dos semanas fueron las mejores de Ricardo Sastre. Volvió a sus raíces y a esa forma de hacer política que siempre lo caracterizó: Estar en la calle.
“A mí me gusta más el Ejecutivo, pero desde la Legislatura buscaremos darle una impronta para acercarnos a la gente”, fueron las primeras palabras de Sastre cuando asumió formalmente como vicegobernador y presidente de la Cámara de Diputados provincial.
Sus ocho años al frente del municipio de Puerto Madryn lo acostumbraron a ese contacto permanente con la gente. Pasó años buenos y malos, pero siempre se sintió cómodo con la calle, con las recorridas y con estar al frente de los reclamos y conflictos que llegaban al municipio.
Con la licencia del gobernador Mariano Arcioni, el vicegobernador retomó ese romance y encanto, pero principalmente pudo salir del microclima de la Legislatura, que lo tiene más como un organizador de sesiones que como un dirigente político de peso y con aparato electoral propio.
En el Valle es conocida la frase: “Sastre es el mejor alumno de Mario Das Neves” y en estas dos semanas el vicegobernador a cargo del Ejecutivo aprovechó ese mote para moverse como le gusta a él.
El primer día que llegó a Fontana 50 sacó las vallas. La imagen pasó desapercibida, pero fue todo un simbolismo. Pintó las estatuas “grafiteadas” y hasta caminó por el medio de la multitud de la movilización de ATE, que según cuentan, le cantaron el feliz cumpleaños mientras se retiraba de Casa de Gobierno.
Estuvo en Rawson con reuniones permanentes con ministros, recibió a ATE mientras se manifestaban en el exterior de Casa de Gobierno, viajó a Trelew para vacunarse y monitorear junto al ministro de Salud, Fabián Puratich, la vacunación contra el coronavirus en los principales centros sanitarios, visitó Gaiman, Dolavon y 28 de Julio, participó en actividades junto a su hermano mellizo Gustavo Sastre en Puerto Madryn y se quedó con ganas de viajar a la cordillera y a Comodoro Rivadavia.
Hasta averiguó con su equipo la dirección de una vecina de Gaiman que había conseguido una donación de respiradores para la Provincia gracias a sus contactos y amistades del otro lado del Océano Atlántico y fue agradecerle en persona por el gesto.

Participó en dos reuniones virtuales con el presidente de la Nación, Alberto Fernández y el resto de los gobernadores por el plan de vacunación y por el aumento de contagios, recibió a la cúpula del Poder Judicial para intentar bajar la conflictividad en las relaciones entre ambos poderes y hasta conversó con el Jefe de la Policía del Chubut, Miguel Gómez y el titular de la Agencia Provincial de Seguridad Vial, Leonardo Das Neves, para coordinar los operativos para que Año Nuevo y el fin de semana largo se lleven lo más tranquilo posible.
Fuentes allegadas al vicegobernador Sastre señalaron a Metadata que en estas dos semanas el vicegobernador observó que “salir de la crisis, no solo es posible”, sino que “se podría concretar más rápidamente” de lo que algunos vaticinan.
También notó “cierta pasividad” en algunas áreas y en este contexto Sastre dialogará una vez que regrese el gobernador Arcioni a sus funciones para sugerir algunos nombres en ministerios que vio “paralizados”.
Entre las gestiones que Sastre llevó adelante en estas dos semanas y que no se conocieron, estuvo la de pagar, por lo menos a los rangos más bajos, los sueldos antes de fin de año para que las familias tengan “una mesa digna”.
Sin embargo, recibió un freno de las autoridades de Economía, que entendieron que desordenaría el mecanismo de pago que habían consolidado desde noviembre y que era el abono de sueldos a todos los empleados estatales.
Sastre había conseguido el guiño de una firma para que anticipe el pago de regalías, pero finalmente la oposición de otras autoridades del Ejecutivo dejó en stand by esta posibilidad.
Las dos semanas dejaron un saldo positivo para Sastre en lo personal, pero también para el Gobierno: Uno de los gremios más importantes fue recibido por el propio Sastre, al igual que la cúpula de la justicia, con la cual la relación se terminó de tensar en el último mes de 2020, con un proyecto que congeló los sueldos por seis meses y con Arcioni manifestando antes de salir de licencia que enviaría una reforma judicial; puso en duda a algunos fiscales que dilataban causas porque no tenían pruebas y hasta habló de “casta”.
A partir de mañana, con el retorno de Arcioni al mando de la Provincia, Sastre volverá a sus labores legislativas, pero convencido que Chubut puede salir de la crisis en el corto plazo.
Para Sastre, las formas de salir de la crisis son principalmente con política y con un consenso generalizado de toda la clase política, priorizando los intereses de la Provincia frente a los partidarios. La salida es posible y tiene que ser con Mariano Arcioni al frente de Chubut.

