“Me llamó Javier Milei y me pidió que lo asesorara en los temas relacionados con la dolarización. Le respondí afirmativamente”, aseguró Ocampo, quien en los últimos tres años le dedicó tiempo completo al tema de la dolarización de las economías.
La dolarización es una de las banderas de Milei. En su libro El fin de la inflación, eliminar el Banco Central, terminar con la estafa del impuesto inflacionario y volver a ser un país en serio, el candidato a Presidente afirma que harían falta dos años y medio para aplicar lo que él llama una dolarización “purista”.
En una entrevista con Clarín, Ocampo aseguró que Argentina no tiene tiempo para contar con una moneda sana.
“Yo sostengo que el peso y el dólar coexistan durante un tiempo, pero no competirían porque el peso no puede competir nunca con el dólar”, aseveró Ocampo.
A la hora de explicar cómo se aplicaría, el teórico dijo que “se congela la base monetaria el día 1, se fija un tipo de cambio de equilibrio de mercado y durante un tiempo, que es imposible de determinar hoy, las dos monedas coexisten”.
Ocampo detalló que así ocurrió en El Salvador. “En Ecuador, por el contrario, se fijó una fecha hasta la cual pudo circular el Sucre y luego se largó el dólar. Todo el proceso se hace a través del sistema bancario. Trabaja el Banco Central con la Reserva Federal”.
Sobre las complejidades de aplicar estar receta económica, Ocampo explicó que la dolarización tiene dos planos: “Una es su uso y es fácil entender, es un cambio de billetes. Pero la economía argentina ya está dolarizada, los argentinos tienen cinco veces más billetes de dólares que de pesos. La implementación práctica no es sencilla, las deudas se dolarizan por ejemplo, hay que ver la deuda del Banco Central por ejemplo”.
