Carlos Tevez se transformó anoche en el reemplazante del renunciante Ricardo Zielinski en la dirección técnica de Independiente, según confirmó el propio “Apache”, y hoy mismo se hará cargo del primer equipo con la desusada misión de alejar al equipo de Avellaneda del grupo que hoy está inmerso en la lucha por la permanencia en primera división.
En Rosario Central el “Apache” dirigió durante 23 partidos de los que ganó 6, perdió 7 y empató 9, por lo que no llegó al 40 por ciento de efectividad, aunque por contrapartida potenció a juveniles que fueron vendidos en cifras millonarias a Europa como Alejo Véliz, Facundo Buonanotte y Mateo Tanlongo.
La decisión de elegir a Tevez se tomó luego de dos febriles reuniones desarrolladas en el Hotel Madero, donde la partida comisión directiva roja se reunió por separado y con distintos actores, con Tevez primero y con Walter Erviti después.
Ambos cuentan con perfiles parecidos, más allá de haber dirigido equipos de camisetas azules y amarillas (Erviti condujo a Atlanta) y jugado también en Boca Juniors, y esos pasan por su inexperiencia así como por sus intenciones ofensivas para parar a sus equipos.
Por eso fue que Tevez, que se reunió con el presidente en ejercicio, Néstor Grindetti, tras explicarle que sus dos sistemas de juego preferidos son el 4-4-2 y el 5-3-2, le solicitó dos defensores (justamente dos ex Boca Juniors como Carlos Izquierdoz y Emmanuel Mas, que fueron compañeros suyos en el ‘xeneize’), un volante (el retorno de Domingo Blanco) y un delantero.
