La región del centro del país, junto a la Patagonia y Mendoza se encargas del financiamiento del resto de las provincias de Argentina.
El análisis es más categórico aún si se lo desagrega por provincias: Solo seis de ellas financian al sistema, mientras que el resto recibe más recursos de los que produce.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires es el distrito más perjudicado en términos de recursos. En esta, existe una diferencia de -16 puntos porcentuales entre lo que recibe de transferencias y lo que aporta al PBI nacional.
Sin embargo, la más perjudicada en términos de recursos per cápita es la provincia de Buenos Aires. El distrito gobernador actualmente por Axel Kicillof tuvo una diferencia de -12,5 puntos porcentuales entre lo recibido y coparticipado.
Asimismo, la diferencia porcentual entre los transferencias recibidas y sus habitantes fue de -15,6%.
El resto de las provincias aportantes al sistema durante el año pasado fueron Santa Fe, Neuquén, Chubut y Mendoza.
Chubut, por ejemplo, fue durante casi una década la cuarta provincia que mayor divisas generó por exportaciones, quedando en quinto lugar en 2022 tras el crecimiento exponencial de Neuquén producto de la potencia de Vaca Muerta.
A pesar de eso, Chubut está anteúltima entre las 24 provincias de la Argentina que más fondos reciben vía Coparticipación Federal de Impuestos.
LAS PROVINCIAS MÁS BENEFICIADAS
Luego, las provincias más beneficiadas por el esquema de coparticipación durante el 2022 fueron: Chaco, Formosa y Santiago del Estero. Estas provincias tuvieron una diferencia de 3,6; 3; y 2,9 respectivamente entre lo recibido en transferencias y lo que aportaron al PBI.
Aunque los datos presentados demuestran que existe un criterio disociado de la producción y el número de habitantes a la hora de asignar recursos. Se entiende que el fín de la coparticipación es favorecer a las áreas poco productivas y pobladas para impulsar su desarrollo social y económico.
