Cuatro guardaparques comenzaron a ser juzgados hoy por el Tribunal Oral Federal de Neuquén por la tragedia de Lolen, ocurrida en 2016, donde dos niños murieron por la caída de un árbol en el Parque Nacional Lanín (PNL), en San Martín de los Andes.
Los cuatro agentes de la Administración de Parques Nacionales (APN) están imputados por homicidio culposo agravado por el número de víctimas, lesiones graves culposas agravadas por el número de víctimas y presunto incumplimiento de los deberes de funcionario público, cuyas penas pueden llegar hasta los seis años de prisión.
Además, se encuentran imputados por homicidio culposo dos prestadores turísticos, integrantes de la comunidad mapuche Curruhuinca.
Los acusados son el jefe del Departamento de Conservación y Manejo, Juan Jones; el titular de Guardaparques, Diego Lucca; la jefa de Uso Público del PNL, María Hileman; el guardaparque Matías Encina; y dos miembros de la comunidad mapuche Curruhuinca, Milena Cheuquepán y Juan Delgado.
Al iniciar la audiencia, la Fiscalía Federal, a cargo del fiscal general Miguel Ángel Palazzani junto a la fiscal auxiliar Luisina Tiscornia, dieron lectura del hecho imputado y la calificación legal de cada uno de los acusados.

El hecho que se les acusa es por haber actuado con “negligencia” en sus deberes, motivo por el cual, el 1 de enero de 2016, a las 18 aproximadamente, la caída de un roble pellín, de más de 20 metros de alto y de 1,20 metros aproximadamente de diámetro, en el sector del camping Lolen (ubicado en la bahía de Catritre, a orillas del lago Lacar), causó la muerte inmediata de los niños Martina Sepúlveda de 2 años de edad y de Matías Mercanti Aguilera, de 8.
Además, resultaron gravemente lesionados Federico Mercanti y Carmen Rey, padre y abuela del menor fallecido.
