Las prisiones preventivas tomaron un fuerte protagonismo en la provincia del Chubut con la decena de causas de corrupción que involucraron a exfuncionarios de alto rango del gobierno de Mario Das Neves y un puñado del actual gobernador Mariano Arcioni.
Durante 2018 se libraron prisiones preventivas a gran escala bajo el argumento de que los exministros y exfuncionarios podrían fugarse o entorpecer la investigación producto de la situación procesal compleja que atravesaban.
Sin embargo, ninguno de esos funcionarios murió en prisión preventiva y la discusión no tomó mayor relevancia.
Hoy, el exjefe de la Policía del Chubut, Juan Luis Ale, falleció por coronavirus en el Hospital de Esquel, tras permanecer preso en una Comisaría de la ciudad cumpliendo prisión preventiva por la condena – no estaba firme – de abuso sexual deshonesto y abuso sexual gravemente ultrajante cometido entre 1998 y 2001 a dos menores.
El abogado de Ale, Daniel Sandoval, habló con la prensa tras la muerte esta mañana del exjefe de la Policía del Chubut y disparó munición gruesa contra la justicia.
“Juan Ale me confesó su inocencia durante todo el proceso”, señaló Sandoval.
“El deber del Consejo de la Magistratura tiene que responder a las condiciones sociales a quienes nosotros le hemos confiado el contralor de los jueces de la provincia del Chubut. El Consejo de la Magistratura tendrá que actuar en consecuencia de las cosas que se hicieron y de la eventual denuncia que realizarán los familiares en cuanto a las formas de imponer justicia”, advirtió Sandoval.
Aclaró que no se trata de “una cuestión defensista” y agregó que las medidas cautelares “deben ser tomadas como cuestiones excepcionalísimas”.
“Las prisiones preventivas sin encontrarse una condena firme lo vemos con habitualidad. Pero la habitualidad no quiere decir legalidad”, puntualizó el abogado.
Asimismo, dijo que “la sociedad impone criterios de apedrear al malo, de volver al viejo esquema de la inquisición, de quemar a los malos, matar a las brujas y ese tipo de planteos que no deberían existir”.
“La falta de fuerza de los jueces para equiparar y equilibrar en la balanza esas medidas, es notable. Cuando se hace masivo que vayan presos todos los malos, forma parte de la desproporcionalidad”, sentenció Sandoval.
Y no dudó en manifestar que “sabíamos que, si contraía Covid, tenía muchas posibilidades de que muriera”.
“Ahora viene la tranquilidad de que Juan Ale es inocente y tendrá que ser declarado sobreseído”, finalizó.
