“En Argentina el PBI es algo así como de US$ 600.000 millones por año. Un cálculo fácil es dividirlo por día hábil y da US$ 1.500 millones. Un día que no trabajamos como va a ser hoy tiene un impacto en la generación de riqueza y costaría US$ 1.500 millones”, calculó Marull en diálogo con CNN Radio.
El analista aclaró que esto dependerá del “grado de acatamiento”, pero que la cifra sirve “para tener un parámetro”.
Por otro lado, criticó el contexto en el cual se dará la medida de fuerza.
“Argentina está en recesión. Todo se está frenando. Este año va a caer la actividad y Argentina está estancada hace casi 12 años. Por eso a uno le llama la atención el paro de la CGT que fue el primero después de cuatro años donde estuvo callada”, aseveró.
Para Marull, el paro es “muy político” y se da por “la ley ómnibus y el DNU que obviamente tocan intereses”.
“La caída de la actividad de noviembre fue de 1,4% por alta inflación y falta de insumos, y aún no había nuevo presidente. Ahí la CGT estuvo calladita la boca y ahora se acuerda de que sus trabajadores estaban perdiendo ante la inflación después de estar en silencio cuatro años”, reclamó.
Reiteró que la situación económica “es realmente débil”, y que el país “tiene problemas estructurales”.
“Todos los países vecinos avanzan y, al menos, tienen la lectura de que el próximo año será mejor que el anterior. Argentina no está hace rato en esa historia”, manifestó.
Marull también expresó sus dudas sobre la representación sindical, e indicó que “de cada cuatro empleados, hoy solamente uno está representado porque hay muchos empleados independientes, informales y una monotributización”.
“(El del presidente, Javier Milei) es un plan económico que está buscando salir del estancamiento argentino. Los sindicatos deberían estar juntos con el plan porque son parte de los que pueden aportar la solución, en lugar de parar la Argentina”, manifestó.
