Nación reglamentó la Ley del Impuesto a las grandes fortunas por el que espera recaudar 300.000 millones de pesos y aliviar un poco el flujo de fondos que derramó el Gobierno de Alberto Fernández, y que sigue derramando, para afrontar la pandemia.
De esta manera, la AFIP podrá salir a la caza a partir de hoy de las fortunas declaradas que superan los 200 millones de pesos.
La norma fue sancionada el 4 de diciembre pasado; y su entrada en vigencia se oficializó el 18 de diciembre mediante la publicación del Decreto 1024/2020 en el Boletín Oficial, firmado por el presidente Alberto Fernández; el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; y el ministro de Economía,
Cabe recordar que la ley prevé el cobro por única vez de una tasa de entre el 2 y el 3,5 por ciento a los patrimonios de las personas físicas que hayan declarado más de 200 millones de pesos, lo que abarcará a 12 mil contribuyentes.
El impuesto, que finalmente ahora entrará en vigencia, generó críticas desde diversos sectores. Empresarios, industriales, el campo y dirigentes opositores hicieron públicos sus cuestionamientos.
De hecho, sólo tres de doce países europeos que aplicaron el impuesto a la riqueza en las últimas décadas lo mantienen y en solo uno de ellos, Suiza, el tributo recauda una porción significativa (1,1%) del PBI.
