Como se explica en la fundamentación, “estas modificaciones proponen ampliar las opciones en la compra de unidades vehiculares mediante la reducción de la cilindrada, instrumento que resultaría más accesible para el recambio de unidades nuevas”.
A renglón seguido se explica que, “en la actualidad, solo una marca de vehículos cuenta con unidades que cumplen con las Ordenanzas que regulan los servicios. Es por eso, que resulta imperioso modificar los requisitos en la baja de cilindradas en los motores”.
Añade que, “esta baja también resulta beneficioso para la sustentabilidad del medio ambiente. Los vehículos de menor cilindrada consumen menos combustible, lo que se traduce en menores costos operativos y menor dependencia de combustibles fósiles, generando menos emisiones de gases contaminantes, contribuyendo a mejorar la calidad del aire”, se subraya.
