El posible acuerdo electoral entre el PRO y La Libertad Avanza todavía genera rispideces. Pese a la iniciativa del Presidente Javier Milei y la rápida respuesta operativa de Mauricio Macri al ofrecer un equipo de trabajo para avanzar en un posible pacto, las negociaciones están por estas horas en un punto muerto.
Cerca del expresidente desconfían de las posibilidades de que las conversaciones lleguen a buen puerto y ponen el foco en el entorno de Milei, en especial en Santiago Caputo.
Fuentes de primera línea del PRO señalaron a TN que el pase del intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, aumentó las tensiones entre las partes, aunque haya sido una formalidad.
Sucede que en el partido fundado por Macri temen que haya un efecto dominó en algunos jefes comunales que tienen afinidad con el Gobierno. Para evitar fugas en el espacio y retomar la centralidad de la conversación, Macri analiza ponerse al frente de las conversaciones.
“No hubo ninguna reunión ni ningún avance”, apuntó a este medio una fuente del PRO. No obstante, otro dirigente con peso en el partido manifestó que “luego de las tensiones de días atrás, ahora se pasó a un escenario más neutral”.
El gesto de Cristian Ritondo, jefe de bloque del PRO en Diputados, de ir a la Casa Rosada para participar de la reunión con el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, es un indicio de acercamiento. Y Ritondo tiene línea directa con Macri y ninguna de sus acciones son a espaldas del expresidente.
Pero además, el titular de la bancada del PRO en la Cámara Baja sostiene que deben ir juntos con LLA en la provincia de Buenos Aires, donde él es presidente del partido. Y es el principal articulador con el Gobierno en el Congreso, con el aval de Milei, que en cada oportunidad lo destaca como un aliado y alguien a quien valora políticamente.
