La mayoría de las fallas fueron originadas por las ramas de los árboles, las cuales con la acción del viento generan daños sobre las instalaciones. La situación más frecuente, es la rotura de la línea que une la red de baja tensión, con el medidor del usuario. La falta de poda y mantenimiento de los árboles de los frentistas ocasiona, que las ramas rocen con las redes de energía y provoquen la falla sobre el servicio.
También en ocasiones, las fallas son provocadas por los fusibles aéreos. Estos fusibles suelen verse afectados tanto por el ingreso de tierra como de agua. Respecto de los árboles ubicados frente a las viviendas de los usuarios, recordamos que es responsabilidad de los frentistas mantenerlos para que las ramas no invadan el espacio de seguridad de las redes de energía.
