“Lo importante es que la vacuna llegue y que no solo se hagan promesas de dinero”, dijo la dirigente en declaraciones que reprodujo la agencia de noticias Europa Press.
“Y ahí es donde la cuestión de cuántas de nuestras dosis podemos donar puede tener importancia”, añadió, aunque matizó que todavía no se había discutido ni el volumen ni los plazos.
El presidente francés, Emmanuel Macron, está presionando para que los países ricos cedan cuanto antes entre el 4%y el 5% de sus dosis de vacunas a los países más pobres.
Merkel manifestó que era “una cuestión elemental de Justicia”, aunque destacó que los Gobiernos de los países más poderosos del mundo también tienen un deber con sus propios ciudadanos y “no pueden limitarse a utilizar diplomática y geopolíticamente la vacuna producida en Europa”.
