El precio del barril de crudo intermedio de Texas y la variedad Brent de referencia para Europa llegaban a caer este lunes hasta un 5%, después de que los países de la OPEP+ (Organización de Países Exportadores de Petróleo) acordasen este fin de semana aumentar su producción de petróleo en junio en 411.000 barriles diarios, en línea con el incremento ya establecido para mayo.
De este modo, el costo del barril de petróleo Brent del Mar del Norte llegaba a bajar hasta los u$s 58,41, desde los u$s 61,29 del anterior cierre, aunque posteriormente moderaba su caída al 2,8%, con un precio de 59,60 dólares.
En el caso del crudo WTI (sigla del inglés West Texas Intermediate), de referencia para Estados Unidos, el precio del barril llegaba a caer hasta los u$s 55,30, un 5,1% por debajo del cierre anterior, aunque antes de la apertura de mercados en Europa enjugaba su descenso al 3%, con un coste de 56,52 dólares.
En lo que va de año, el precio del barril de crudo Brent bajó alrededor del 20%, mientras que el del WTI acumula una caída de más del 19%, para ubicarse en sus valores más bajos desde enero de 2021, más de cuatro años atrás.
EL IMPACTO EN EL PAÍS
Una consecuencia directa de la caída de los precios del petróleo es el de la reducción del precio interno de los combustibles. YPF decidió a partir de mayo una reducción del 4% en el precio de la nafta y el gasoil, decidió que fue rápidamente replicada por las demás petroleras. “Es una consecuencia clara de la estabilidad económica” y un “síntoma de que la Argentina se está convirtiendo en un país normal”, remarcó durante el anuncio el vocero presidencial Manuel Adorni.
En su habitual conferencia de prensa en la Casa Rosada, Adorni resaltó que esta es la segunda vez que YPF baja los precios de los combustibles en el último año, producto de la caída del precio internacional del crudo Brent. Contrastó que “en el pasado, la reducción de precios internacionales no implicaba un menor valor en los surtidores locales”.
En medio de un contexto global marcado por tensiones geopolíticas, decisiones de la OPEP y volatilidad financiera, el CEO de YPF, Horacio Marín, aseguró que la petrolera bajo control estatal logró reconvertirse en una compañía resiliente, capaz de sostener la producción en Vaca Muerta con un barril de petróleo a 40 o 45 dólares, un valor sensiblemente inferior al actual.
