Este jueves, como la dirigencia no depositó una deuda que ronda los 700 millones de pesos, correspondientes a una parte del sueldo de febrero, marzo y abril completos, y una porción del salario del corriente mes de mayo, los jugadores tuvieron una reunión en el vestuario de la Ciudad Deportiva y determinaron no entrenar hasta que haya una solución.
Iker Muniain, capitán y referente, se expresó públicamente con un fuerte comunicado sobre la situación.
EL COMUNICADO
Los jugadores del plantel profesional queremos manifestar públicamente nuestra profunda preocupación y malestar ante la delicada situación que estamos atravesando.
Llevamos varios meses sin percibir nuestros salarios, lo que no solo afecta directamente a nuestirs familiares, sino que también pone en jaque el normal desarrollo de nuestra actividad profesional. Hemos sido pacientes, comprensivos y responsables, cumpliendo cada día con nuestros entrenamientos, partidos y compromisos, priorizando siempre al club, sus colores y su gente.
Sin embargo, consideramos que ha llegado el momento de alzar la voz. Dados los hechos de público conocimiento que han acontecido en las ultimas horas, consideramos por nuestra parte estos hechos como una burla hacia este grupo de trabajo. No se trata solo de una cuestión económica, sino de respeto, dignidad y condiciones laborales básicas que todo trabajador merece.
Esperamos que esta situación se resuelva con la urgencia y seriedad que requiere. No buscamos el conflicto, sino una solución concreta y justa.
