La Justicia avanza con su investigación sobre Sur Finanzas, la financiera vinculada a Claudio “Chiqui” Tapia, por maniobras de presunto lavado de dinero. Cada una las causas que se acumulan en diferentes juzgados abre una pestaña judicial nueva: ahora tienen bajo la lupa la conexión entre Sur Finanzas y cuatro monotributistas de bajo rango que movieron hicieron movimientos por $ 120.000 millones.
Se trata de un desprendimiento de la causa que se inició por la denuncia presentada por la DGI en la que se detectó una presunta maniobra de lavado por $ 818.000 millones que involucra a empresas fantasma y a personas inscriptas en el monotributo sin capacidad económica para justificar semejantes movimientos.
La investigación, que se lleva adelante en la Justicia de Lomas de Zamora, apunta a cuatro jóvenes de entre 30 y 35 años, inscriptos en las categorías más bajas del monotributo (de la A a la D), que en los últimos dos años movieron nada menos que $ 120.000 millones a través de billeteras virtuales.
Según la DGI, se tratarían de monotributistas falsos que ocultan la identidad real de los titulares del dinero.
El caso más llamativo es el de Ignacio M., de 32 años, quien en 2024 emitió facturas por apenas $4 .937.394, pero recibió facturas por $ 230.057.253, la mayoría provenientes de Sur Finanzas y QBIT Capitals SRL. Movió $87.000 millones en efectivo a través de cuentas virtuales. En julio del año pasado, se compró un BMW M240i por $98.480.000.
El otro apuntado es Alejo A.O., también de 35 años y categoría C, que operó $ 9.800 millones en billeteras virtuales en apenas seis meses. Sus ingresos provienen de depósitos en efectivo ($ 347 millones), transferencias bancarias ($ 1.100 millones) y transferencias virtuales ($ 8.900 millones).
La lista sigue con Emilio V., de 35 años y categoría A, quien habría manejado $ 14.500 millones mediante billeteras virtuales, todas vinculadas a Sur Finanzas. Según los registros, solo figura como dueño de un auto modelo 2006.
Según la denuncia de la DGI, movió 670 millones en efectivo; $ 7800 millones en transferencias bancarias y $ 13.000 millones en transferencias virtuales.
El cuarto caso es el de Brian A., también de 32 años, que tuvo ingresos en efectivo por $ 390 millones, realizó transferencias bancarias por $ 4.500 millones y virtuales por $ 6.400 millones. En viajes al exterior, hizo extracciones con tarjeta de débito por $ 176 millones y recibió facturación de Sur Finanzas por $ 322,7 millones en solo cuatro meses.
La investigación de la DGI también tiene en la mira los movimientos sospechosos de Ana Lucía ($17.000 millones), Erica C ($ 5,200 millones), Benjamín G ($ 5.200 millones), Pilar Y. ($ 10.000 millones), Natalia C. ($ 1.980 millones) y Gonzalo R. ($ 13.000 millones).
