El hombre investigado tiene 44 años de edad, fue detenido en su casa de la ciudad de Corrientes y, según la investigación, se trataría del cabecilla de una organización dedicada a estafar personas en todo el país mediante la venta por internet de artículos de electrónica.
En el allanamiento se secuestró su teléfono celular considerado una herramienta clave en cuanto a la información que posee, a fin de poder probar el contacto con los clientes engañados, la creación de cuentas de WhatsApp y de cuentas para el depósito del dinero por los elementos de electrónica que nunca llegaron a sus compradores.
La base de la investigación fueron seis denuncias de víctimas de la provincia del Chubut: Una de Rawson, dos de Puerto Madryn, una de Rada Tilly, una de Trelew y la restante de Comodoro Rivadavia.
Todos fueron engañados por la venta de cámaras fotográficas digitales con precios que oscilaron entre los 40.000 y 65.000 pesos. El acusado se encontraba detenido mediante la modalidad de arresto domiciliario y recuperó la libertad.
Los investigadores creen que ya no existe riesgo de fuga teniendo en cuenta la conducta exhibida hasta el momento y que no existen riesgos procesales de entorpecimiento de la investigación, debido al estado avanzado de la causa.
Sin embargo, la persona investigada no podrá ausentarse del país y semanalmente deberá acreditar su permanencia en la ciudad de Corrientes. El proceso se encuentra avanzado.
Desde la Unidad Fiscal Especializada en Cibercrimen y Evidencia Digital (UEFCyED), se prevé pedir una pena de prisión, más accesorias legales y costas del proceso.
LAVADO DE ACTIVOS
Conforme a las evidencias recogidas durante la investigación, la UFECyED solicitó la incompetencia material de los jueces de Rawson y Trelew y la remisión de copias al juzgado federal de la ciudad Corrientes (capital).
Dicha solicitud, responde a la posibilidad de acreditar que la Sra. K. S (pareja del imputado), se habría beneficiado prestando sus propias cuentas bancarias para el tránsito y disposición final del dinero mal habido.
Por lo tanto, a criterio de los investigadores, es posible afirmar y acreditar en un eventual juicio, que parte importante del dinero producto de las estafas realizadas, transitó y fue dispuesto desde las cuentas bancarias de K. S. en beneficio personal y de la sociedad de hecho que constituía junto a su pareja.
De esta manera, los investigadores aseguran que estarían frente a un posible delito de lavado de activos de origen ilícito, los que resultan de competencia Federal.
