El incendio que afecta al Parque Nacional Los Alerces continúa activo y mantiene en vilo a la zona cordillerana de Chubut, luego de haberse iniciado el 9 de diciembre con una columna de humo que, por factores climáticos y la compleja topografía del lugar, avanzó durante la tarde y noche hacia jurisdicción provincial, particularmente en Villa Lago Rivadavia.
Así lo confirmó Laura Mirantes en diálogo con LU 20, al señalar que el ingreso del fuego a la provincia obligó a evacuar de manera preventiva a alrededor de diez familias, priorizando en todo momento la protección de la vida de las personas, por encima de la infraestructura.
En ese sentido, destacó como un aspecto positivo que los pobladores contaban con información precisa sobre el terreno, lo que permitió organizar con antelación el traslado de animales y resguardarlos en zonas seguras.
Mirantes remarcó que el incendio “nunca se detuvo” y que, desde su avance hacia Chubut, se conformó un comando unificado entre autoridades provinciales y nacionales, en un trabajo articulado con Parques Nacionales. “El fuego no tiene jurisdicción”, recordó, en línea con lo expresado por el gobernador, al subrayar la coordinación permanente entre ambas administraciones.

Hasta el momento, no se registraron viviendas perdidas ni daños estructurales de gravedad, aunque el operativo se mantiene en máxima alerta. Las precipitaciones registradas no fueron suficientes para contener el avance de las llamas y, si bien se esperan lluvias de entre 8 y 10 milímetros durante la media mañana, la situación sigue siendo delicada.
La funcionaria advirtió que Chubut atraviesa el año más crítico en materia de sequía, un factor que actúa como acelerante del fuego y que, combinado con los intensos vientos patagónicos, obliga a reforzar el despliegue humano y logístico.
Actualmente trabajan en la zona 14 medios aéreos, unos 300 brigadistas y bomberos, con el refuerzo de 50 agentes adicionales y el inminente ingreso de dos nuevas cuadrillas de 25 personas cada una. Mirantes destacó especialmente la labor de los bomberos, brigadistas y del personal del Servicio de Manejo del Fuego, quienes continúan combatiendo el incendio en condiciones extremas.
