La educación en Chubut no registró sobresaltos en los últimos dos años y los ciclos lectivos se desarrollaron con total normalidad.
Chubut venía golpeada de cuatro años con paros y medidas de fuerzas en forma permanente en la gestión anterior de Mariano Arcioni, llevando a que una camada de jóvenes estudiantes de secundaria atraviese todo un ciclo casi sin aprendizaje y ubicándolos en la antesala de la Universidad con herramientas totalmente escasas.
Fueron cuatro años de una crisis educativa sin precedentes en Chubut y con el plus de estar en los medios nacionales constantemente reproduciendo una imagen que se viralizó a lo largo y ancho del país: Aulas vacías y cuatro ciclos lectivos prácticamente perdidos.
Desde diciembre de 2023 a diciembre de 2025 pasaron dos ciclos lectivos sin sobresaltos y las únicas interrupciones se dieron por temas vinculados estrictamente a infraestructura edilicia, un problema que arrastra décadas en Chubut.
Durante los últimos dos años, los sueldos de los docentes en Chubut se ubicaron muy por encima del índice de Precios al Consumidor (IPC) y eso, en parte, explica porque las clases se desarrollaron con normalidad.
De acuerdo a las estadísticas a las que accedió Metadata Noticias, en el periodo analizado (diciembre 2023 – diciembre 2025), un docente suplente registró un incremento promedio en sus haberes del 400,79% frente a una inflación del 186,47% en los últimos dos años, duplicando de esta manera el IPC.
En tanto que, los salarios de los docentes titulares e interinos aumentaron un 280,94% entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, frente un índice inflacionario del 186,47%, cerrando así un alza del 50% con respecto al IPC.
Con respecto a cómo está compuesto el salario docente, el 90% corresponde al ítem “remunerativo” y el 10% es “no remunerativo”.
Los ingresos remunerativos alcanzan a la jubilación, el aguinaldo, aportes y otros ítems, en tanto que la composición no remunerativa incluye la ubicación geográfica y la movilidad.
De esta manera, los salarios docentes en Chubut se ubicaron en los últimos dos muy por encima de la inflación, logrando parte de la recomposición que exigían los gremios.
