El empresario pesquero Raúl Cereseto salió a aclarar su situación frente a versiones que lo vinculan con un presunto boicot al inicio del ciclo lectivo, y fue contundente al negar cualquier participación o relación con los hechos investigados.
En primer lugar, sostuvo que la propia fiscal fue clara al señalar que no fue allanado, no fue denunciado ni siquiera nombrado en la causa. “Eso deja en evidencia que se trata de una acusación sin sustento”, afirmó.
Respecto al supuesto cruce mencionado en una denuncia, Cereseto aseguró que se trata de “una mentira que se cae en dos minutos” y remarcó que no estuvo en la oficina ni antes ni después de ninguna reunión. Además, indicó que su versión es fácilmente comprobable mediante las cámaras de seguridad.
El empresario también negó de manera categórica cualquier tipo de vínculo personal o comunicacional: “No me crucé con él, no tengo relación, no tengo su teléfono y jamás intercambié un mensaje”, subrayó. En ese sentido, cuestionó la insistencia en involucrarlo y habló de una “animosidad” por intentar meter su nombre en un asunto en el que, según afirmó, no tiene absolutamente nada que ver.
Sobre la investigación en curso, explicó que se secuestraron celulares y dispositivos electrónicos y se mostró confiado en que, una vez analizados, quedará demostrado que no existe ningún elemento que lo comprometa.
Cereseto también se refirió a su vínculo institucional con el Gobierno provincial, señalando que existe afinidad y acompañamiento al gobernador y su equipo, más allá de diferencias puntuales que, aclaró, siempre fueron estrictamente laborales y sectoriales. Como ejemplo, mencionó su postura crítica frente al aumento del canon a 3.000 pesos, al que consideró innecesario e imprudente.
Finalmente, fue tajante al rechazar cualquier hipótesis de boicot: “Hay que ser un hijo de una gran siete para financiar un boicot al inicio de clases”, expresó, y concluyó que “no tiene ni pie ni cabeza” pensar que el sector pesquero tenga algún interés en una maniobra de ese tipo.
