El último adiós a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, estuvo lejos de la ostentación habitual de los grandes capos narcos.
El líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), uno de los criminales más buscados del mundo, fue despedido en un cementerio moderno de Zapopan, bajo un operativo militar que incluyó vehículos blindados y un despliegue de seguridad pocas veces visto.
El cuerpo de Oseguera, por quien Estados Unidos ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares, fue entregado el sábado a sus familiares por la Fiscalía General.
Desde Ciudad de México lo trasladaron a Guadalajara para velarlo y sepultarlo, en una tumba a ras de tierra, a solo cinco kilómetros de uno de los estadios que serán sede del Mundial 2026.
Desde el domingo, la casa funeraria donde velaron a “El Mencho” estuvo rodeada por un fuerte dispositivo de seguridad.
Militares, guardias nacionales y policías controlaron cada movimiento, interrogaron a todos los que se acercaron y evitaron la llegada de curiosos.
Sin embargo, el desfile de flores no se detuvo. Grúas cargadas de arreglos monumentales —algunos en forma de cruces, alas de ángeles y hasta un gallo, en honor a la pasión por las peleas del narco conocido como “El señor de los gallos”— llegaron de manera casi anónima, sin destinatario visible.
Finalmente, fueron necesarias cinco grúas para trasladar todos los arreglos florales que le enviaron a la familia del narcotraficante mexicano.
La ruta hacia el cementerio se mantuvo en secreto hasta último momento por cuestiones de seguridad.
Solo unas ocho personas vestidas de negro y con lentes oscuros, presuntos familiares, acompañaron la carroza blanca que llevaba el ataúd dorado.
El convoy fue escoltado por una decena de vehículos militares y de la Guardia Nacional, además de motos policiales que abrieron paso hasta el camposanto.
