El programa oficial prevé que Irán se enfrente a Nueva Zelanda y Bélgica en Los Ángeles, y luego a Egipto en Seattle, por el grupo G de la Copa del Mundo, pero ahora se estudia la posibilidad de pasar esos partidos a México. Además, su base de entrenamientos está prevista en Tucson, Arizona.
“Nos prepararemos para la Copa del Mundo. Boicotearemos a Estados Unidos, pero no la Copa del Mundo”, dijo Taj este miércoles en un video publicado por la agencia de prensa Fars.
La federación iraní de fútbol asegura que inició conversaciones con la FIFA sobre la posibilidad de reubicar sus partidos fuera de Estados Unidos, aunque el máximo organismo del fútbol mundial mantuvo hasta ahora que el calendario del torneo no se modificará.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dijo el martes que su país está preparado para albergar los partidos de la primera fase de Irán si fuera necesario, debido al conflicto en Oriente Medio. “México mantiene relaciones diplomáticas con todos los países del mundo, por lo tanto esperaremos a ver qué decide la FIFA”, afirmó la mandataria.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, dijo que Trump había dado garantías de que la selección iraní seguiría siendo bienvenida. No obstante, Trump desató una oleada de críticas hace una semana al declarar que la selección de Irán no debería viajar al torneo “por su propia vida y seguridad”. Teherán respondió que “nadie puede excluir a la selección nacional de Irán del Mundial”.
