El fichaje del lateral izquierdo y volante surgido en Boca se facilita justamente porque el Chelsea comparte grupo empresario con el cuadro francés, lo que permite destrabar detalles con mayor rapidez. En ese contexto, el entrenador Liam Rosenior, quien ya lo dirigió en Francia, fue clave para impulsar su llegada y volver a contar con un futbolista al que conoce bien.
El interés del conjunto londinense por Barco no es nuevo: el buen rendimiento del jugador con paso por el Xeneize en el fútbol francés lo había puesto en el radar desde hace tiempo. Después de experiencias sin tanto rodaje en el Brighton y el Sevilla, su crecimiento en el Estrasburgo, donde logró continuidad y se destacó por su versatilidad, terminó de convencer al cuerpo técnico para avanzar por su compra.
Su gran presente también se vio reflejado en la Selección Argentina, tras marcar su primer tanto con la Albiceleste en la goleada ante Zambia y ganar terreno en la consideración de Lionel Scaloni de cara a la cita mundialista. “Viene entrenando bien y jugando bien. Le pedimos cosas que ahora las está haciendo en su club y estamos contentos de que haya jugado y que sea parte”, comentó el DT después de la doble fecha. A menos de tres meses del arranque de la competición, el Colo se perfila como uno de los futbolistas con más chances de meterse entre los 26 seleccionados para la nómina final.
