En el marco de la crisis que atraviesa el PAMI, el presidente del Consejo de Adultos Mayores, Oscar Furci, manifestó su preocupación por la medida adoptada por médicos de cabecera, quienes iniciaron un quite de actividades por 72 horas en reclamo de mejoras en sus condiciones.
Según explicó, la protesta incluye la advertencia de una posible renuncia masiva al PROSATE en caso de no obtener respuestas, lo que podría agravar aún más la situación sanitaria de los afiliados. “Estamos realmente preocupados, porque esto puede dejar sin atención a los jubilados que han aportado toda su vida”, señaló.
Furci cuestionó además la postura del Gobierno nacional y del Ministerio de Salud, al considerar que no se están dando soluciones concretas frente al conflicto. En ese sentido, advirtió que la falta de atención en el sistema podría derivar en una saturación de hospitales públicos o en la necesidad de recurrir al sector privado, donde las consultas superan los 50 mil pesos, un costo inaccesible para la mayoría de los jubilados.
“La situación es extrema. Si los médicos renuncian, estamos al horno”, remarcó, al tiempo que insistió en la urgencia de encontrar una salida que garantice la continuidad de la atención médica para los adultos mayores.
