El viernes pasado, YPF anunció que aumentaba un 15% los combustibles en tres tandas: un 5% en marzo, otro tanto en abril y el resto en mayo.
Sin embargo esa cifra no incluía la carga impositiva en el despacho de naftas, que subió el último viernes. Así, el primero de esos incrementos, que regirá desde la hora 0 de este martes, será finalmente del 7,9% en la Ciudad de Buenos Aires y del 7% en el resto del país.
En el resto del país, donde los importes son más altos, la suba será del 7% promedio. Esto es porque la empresa considera que hay mucha diferencia entre los precios porteños y los del interior, situación que busca equilibrar.
Directivos de la compañía negociarán con el Ministerio de Economía para que no haya suba de impuestos en junio y septiembre, con el objetivo de que el impacto en los surtidores no resulte mayor.
