Mientras busca hacer foco en la gestión, el Gobierno salió a defender su plan económico y cruzó a la oposición: “Nuestro enfoque es opuesto al suyo”.
Sturzenegger publicó, en un extenso mensaje en su cuenta de X: “Al final los que hablaban de la restricción externa tenían razón. Cuando crecí estudiando economía la mayoría de los economistas hablaban de ‘la restricción externa’: que era que Argentina enfrentaba una pared en su capacidad exportadora que condicionaba todo: le impedía crecer y la llevaba a crisis recurrentes. A mí siempre me pareció que no podía haber boludez más grande: Japón, Polonia, Corea, en fin, muchísimos países habían crecido con un boom de exportaciones. ¿Por qué Argentina no podía ser uno de ellos?”.
El funcionario planteó: “Los que propugnan la idea de la restricción externa, lo toman como un facto de la realidad. Y entonces proponen bajar los sueldos (devaluación) para compensar esas dificultades. Sugieren también restringir las importaciones para acomodarlas a nuestra pobre capacidad exportadora. Un círculo vicioso: cuanto más te cerrás menos competitivo sos”.
Sturzenegger ejemplificó: “Si un productor de maquinaria agrícola tiene que pagar cinco veces el neumático ya lo sacaste de la cancha. Así que las propias soluciones empeoraban la situación. Solo quedaba la devaluación que era una manera de ‘disciplinar’ el salario a lo que verdaderamente se podía pagar. Vamos chicos, crezcan, asuman su realidad, nos decían. Y si veían que subían los salarios en dólares se asustaban: para ellos la restricción externa llegaría más pronto que tarde para volvernos a la realidad”.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado destacó: “Sin embargo, el enfoque del presidente Javier Milei y de este gobierno es el opuesto. No queremos salarios de Haití, sino que queremos la productividad y los salarios de Japón y Polonia. Y como la restricción externa es de factura propia, apuntamos los cañones a destruirla. Es un trabajo difícil, tedioso, pero imprescindible”.
El funcionario remarcó: “Respetamos los contratos de deuda para que haya confianza en el respeto a la propiedad en el país, condición necesaria para destrabar las inversiones grandes”.
Además respaldó los cambios en la Ley de Glaciares y destacó “la integración al mundo con el tratado con EE.UU. y la UE, ganando acceso y permitiendo el crecimiento exportador de toda la economía”: “Abrimos la economía abaratando los insumos necesarios para la exportación”.
