El anuncio del presidente Javier Milei sobre la reducción de las retenciones del trigo y la cebada, que pasarán del 7,5% al 5,5% desde junio y la promesa de una baja mensual en soja a partir de 2027, generó una rápida repercusión en las redes sociales del sector agropecuario.
Entidades rurales, dirigentes y operadores del mercado celebraron la decisión y destacaron que representa una señal positiva hacia la producción, aunque remarcaron que el reclamo histórico sigue siendo la eliminación total de los derechos de exportación.
Desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), anfitriona del acto por el 172° aniversario de la entidad, su presidente Ricardo Marra respaldó el anuncio presidencial y sostuvo que “la baja de dos puntos en las retenciones de trigo y cebada y el cronograma de reducción para la soja van en el camino correcto”. Según expresó, la medida aliviará la presión fiscal sobre el agro y podría traducirse en mayores niveles de producción.
APOYO, PERO PIDEN RETENCIONES CERO PARA EL SECTOR
La Sociedad Rural Argentina (SRA) también reaccionó con optimismo. A través de un comunicado difundido en redes sociales, la entidad que preside Nicolás Pino consideró que la reducción de alícuotas permitirá “recuperar competitividad, incentivar inversiones y promover el desarrollo del campo argentino”.
De todos modos, insistió en que el objetivo final debe ser “Retenciones Cero”, al definir los DEX como un impuesto “distorsivo” que limita el crecimiento del sector.
En la misma línea, Marcos Pereda, vicepresidente de la SRA, afirmó que las medidas comienzan a delinear “la hoja de ruta” que reclama el agro desde hace años. Valoró especialmente el anuncio de una baja gradual para la soja desde enero de 2027 y recordó que el sector viene soportando “impuestos discriminatorios, distorsivos y confiscatorios”.
Desde la industria molinera también destacaron el impacto positivo de los anuncios oficiales. Diego Cifarelli, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), aseguró que la reducción de retenciones sorprendió al sector y valoró especialmente el efecto que puede tener sobre la próxima campaña triguera.
“Este tipo de anuncios nos da la previsibilidad que necesitamos para seguir sembrando la mayor cantidad de hectáreas de trigo y nosotros transformarla en harina”, afirmó.
La Cámara de la Industria Aceitera Argentina (CIARA) expresó su respaldo a la decisión del Gobierno y celebró tanto la baja en trigo y cebada como el cronograma previsto para la soja. En un comunicado, la entidad sostuvo que trabajará junto al ministerio de Economía para encontrar la mejor forma de implementar el esquema “sin generar efectos negativos en la comercialización”.
Por su parte, Ignacio Kovarsky, presidente de CARBAP, sostuvo que la medida “mejora márgenes y da previsibilidad” en un contexto marcado por el aumento de costos y las dudas sobre el área de siembra de trigo.
Aunque valoró el rumbo planteado por el Gobierno y el cronograma para la soja, consideró que el sector esperaba una reducción más acelerada. “Festejo el rumbo, pero necesitamos más velocidad en la baja”, señaló.
Además, reclamó reglas claras y sostuvo que las mejoras tributarias deberían estar acompañadas por inversiones en infraestructura y logística.
