El presidente de la Sociedad Rural Valle del Chubut, Ricardo Irianni, destacó la declaración de la emergencia agropecuaria nacional para la provincia como “una muestra de voluntad del Gobierno nacional de entender lo que está pasando”, aunque advirtió que las medidas todavía deben traducirse en soluciones concretas para los productores.
En diálogo con LU20, explicó que la medida es resultado de las gestiones impulsadas por el Ministerio de Producción provincial y el gobernador Ignacio Torres, luego de que meses atrás se decretara la emergencia provincial y el tema fuera tratado por la Comisión Nacional de Emergencias.
Irianni señaló que cada productor deberá presentar su declaración para acceder a los beneficios, que incluyen exenciones temporarias de impuestos, postergación de compromisos y acceso a líneas de crédito con tasas subsidiadas. Sin embargo, remarcó que el problema central del sector no pasa solamente por la asistencia financiera.
“El problema que tiene hoy el campo, principalmente la meseta chubutense, es un problema de rentabilidad”, sostuvo. En ese sentido, consideró que muchos productores no están en condiciones de tomar créditos porque no tienen expectativas de poder recuperar la inversión. “Para pedir un crédito uno tiene que tener el entusiasmo de decir: ‘Voy a poder devolverle al banco’, y hoy la situación no es así”, expresó.
El dirigente rural repasó además la grave situación productiva que atraviesa la provincia. Indicó que en el departamento Telsen, donde históricamente había 168 productores con unas 350 mil ovejas, hoy quedan apenas ocho productores y alrededor de 10 mil animales.
También aseguró que entre 2024 y lo que va de 2026 ya cerraron más de 56 campos en el área de influencia de la Rural del Valle del Chubut. “Es un dato de la realidad, nos guste o no nos guste”, lamentó.
Irianni describió un panorama crítico en distintos departamentos de la provincia: pocos campos en producción en Biedma y Gaiman, menos de la mitad activos en Paso de Indios y apenas siete u ocho establecimientos funcionando en Mártires. Señaló además que Florentino Ameghino es uno de los sectores más favorecidos por las condiciones productivas.
Durante una reunión realizada este martes con representantes rurales de toda la provincia —incluyendo dirigentes de Esquel, Comodoro Rivadavia, Sarmiento y Camarones—, el gobernador escuchó de primera mano la problemática del sector, que, según Irianni, también afecta a Santa Cruz y Río Negro.
El titular de la Rural recordó además el contraste con otras épocas de la actividad ovina en la región. “Cuando había rentabilidad, el productor invertía, mejoraba las instalaciones, daba trabajo y hacía crecer los pueblos”, afirmó al mencionar el aniversario número 90 de la entidad.
Finalmente, cuestionó el avance de empresas y fundaciones que adquieren campos en la meseta con fines vinculados a proyectos eólicos, fotovoltaicos o conservación ambiental. “El productor no quiere contaminar ni desertificar. Quiere convivir y producir bien”, concluyó.
