Por la primera fecha del Grupo I, la Selección francesa se enfrentó al siempre peligroso y físico combinado de Senegal. Este choque prometía revivir la mística de las grandes sorpresas mundialistas y ya generaba una enorme expectativa en todo el planeta fútbol.
Se trataba de uno de los compromisos más esperados por los fanáticos alrededor del planeta, ya que Francia llegó a cuatro de las últimas siete finales. Por su parte, los africanos pueden llegar a ser una de las grandes revelaciones de la competencia en general.
Los primeros 45 minutos resultaron totalmente negativo para los vigentes subcampeones, quienes no funcionaron de ninguna manera e igualaron 0-0 hasta el descanso. Sin embargo, las dos chances más claras de gol las tuvieron los africanos: un mano a mano terminó con un remate al palo y el otro, con un disparo desviado prácticamente dentro del área chica.
En el complemento, la tónica fue otra: Francia se lo llevó puesto a Senegal, aunque Michael Olise y Kylian Mbappé fallaron sus mano a mano. A los 13, hubo un posible penal a Kiki que el árbitro tuvo que ir a ver al VAR. No obstante, no lo cobró y todo continuó 0-0. A los 20 del segundo tiempo, Mbappé abrió el marcador con un disparo cruzado de derecha tras el buen pase justamente de Olise.
A los 37, apareció Bradley Barcola para anotar el 2-0 en el mano a mano con el arquero. Luego, simplemente fue cuestión de que el cuadro liderado por Didier Deschamps sostuviera la ventaja para llevarse sus primeros tres puntos en el torneo, en la zona I que completan Irak y Noruega. En los últimos instantes, Ibrahim Mbaye descontó, pero Mbappé cerró el resultado con un bombazo para el 3-1 definitivo.
