La histórica victoria de la Selección argentina ante Inglaterra en la semifinal del Mundial no solo dejó festejo y desahogo del lado albiceleste, sino también una enorme dosis de frustración e impotencia en territorio británico.
Lejos de hacer una autocrítica futbolística, en Inglaterra se enfocaron en el folclore, el roce físico y el temperamento de los jugadores argentinos.
En las últimas horas, comenzó a viralizarse un insólito y detallado informe que hizo el diario The Telegraph, que recopila, minuto a minuto, los supuestos “31 trucos sucios” que la Scaloneta utilizó para desestabilizar a los dirigidos por Tomas Tuchel.
La lista arranca desde el primer minuto de juego y no perdona absolutamente nada. Para los analistas ingleses, las faltas tácticas de Alexis Mac Allister, los empujones de Leandro Paredes y la fricción propuesta por Gio Simeone fueron parte de un plan sistemático de hostigamiento.
La lista mezcla infracciones comunes de un partido de alta intensidad con situaciones de puro folclore rioplatense, buscando instalar la idea de que la Argentina ganó apelando pura y exclusivamente al “antifútbol” y a la provocación constante.
Lo más curioso del “manual de quejas” es que no se limita únicamente al juego brusco, sino que apunta directo al corazón de la picardía criolla.
Desde Lionel Messi protestando al árbitro en el entretiempo y empujando rivales, pasando por el banco de suplentes tirando una pelota a la cancha para frenar un lateral rápido, hasta el “Cuti” Romero gritándole el gol en la cara al arquero Jordan Pickford.
Como no podía ser de otra manera, el broche de oro del informe británico incluye las demoras del “Dibu” Martínez y el festejo final con la bandera de Malvinas, catalogado por ellos como la última gran provocación de una noche de furia.
