El secretario de Prensa y Difusión de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Alejandro Quinteros, expresó la preocupación del gremio por la situación que atraviesan 75 trabajadores del transporte público que, según denunció, aún no tienen asegurada su continuidad laboral tras el cambio de concesión del servicio.
En declaraciones a Radiovisión, el dirigente recordó que el municipio había asumido el compromiso de garantizar la estabilidad de todos los empleados involucrados en el traspaso.
“El municipio se comprometió a garantizar la continuidad laboral de 344 compañeros, pero hoy la realidad es otra”, afirmó Quinteros.
El representante sindical advirtió que la incertidumbre afecta directamente a decenas de familias. “Hay 75 familias que no saben si van a tener ingresos en los próximos meses”, sostuvo.
Quinteros aclaró que el reclamo no está dirigido contra las empresas involucradas en el proceso de transición, sino que apunta al cumplimiento de los compromisos asumidos por el Ejecutivo municipal.
“No tenemos problema con la empresa entrante ni con la saliente, el compromiso es con los trabajadores”, señaló. En ese sentido, remarcó que la posición del gremio es que no haya trabajadores excluidos del nuevo esquema. “Queremos todos los compañeros trabajando, no aceptamos exclusiones”, enfatizó.
Respecto de las asambleas que afectan la prestación del servicio de colectivos, el dirigente explicó que son una medida de protesta ante la falta de respuestas.
“Cuando es una asamblea, lamentablemente no hay colectivos. Pedimos disculpas a la comunidad, pero pedimos empatía por 75 familias que hoy están en incertidumbre”, expresó.
Finalmente, Quinteros reclamó una definición por parte del municipio para destrabar el conflicto y garantizar la continuidad laboral de todos los choferes.
“Esperamos una respuesta seria del municipio, no algo que se escriba y después se borre con el codo”, concluyó.
